no llegó a tiempo
En la puerta se leía : NUNCA ANTES VISTO. No parecía ser la cartelera de una respetada casa funeraria.
Adentro: Él en un cajon. Arreglado con un atuendo que no se asemejaba ni en una legua a lo que se le acostumbraba ver. Alrededor del cajón no había más que dos arreglos florales en cuya inscripción no se denotaba ni una onza de pensamiento invertido. existían por compromiso, nada más.
A la derecha del cuerpo, que en algún momento perdió su alma (quizás mucho antes de dejar de respirar) yacía un altar el cual se utilizaba para hablar de Él. ¡Qué espectáculo nefasto! Testimonios incompletos, algunos no tenía si quiera conexión con Él. ¿Nadie supo nada de Él? ¿no se dejó conocer?
Ella se mantuvo alejada de todo. Aún cuando había sido Ella quien hizo todos los arreglos del funeral.
Lo hizo por esa historia de amor que los unió en diferentes momentos de sus vidas, que por cierto, nunca concordaron; y también por el dolor que se causaron el uno al otro. Su vida no era Él. La de Él no era Ella. Aún así siempre fueron partes inborrables e inamovibles de la vida del otro.
- Llegó el resultado de la autopsia - Le dijeron a ella.
Abrió el sobre y encontró tres páginas de testimonios asombrados de los médicos forenses que iban a ser leídas sin sentido en el altar. Establecían propuestas de presentar al caso como un único e investigarlo en un sinfin de modalidades.
CAUSA DE MUERTE: SOBERBIA Y ARROGANCIA.
Ella: murió de tristeza. No de dolor, ni de exceso de lágrimas. Sino porque no fue Ella quien lo mató.
Adentro: Él en un cajon. Arreglado con un atuendo que no se asemejaba ni en una legua a lo que se le acostumbraba ver. Alrededor del cajón no había más que dos arreglos florales en cuya inscripción no se denotaba ni una onza de pensamiento invertido. existían por compromiso, nada más.
A la derecha del cuerpo, que en algún momento perdió su alma (quizás mucho antes de dejar de respirar) yacía un altar el cual se utilizaba para hablar de Él. ¡Qué espectáculo nefasto! Testimonios incompletos, algunos no tenía si quiera conexión con Él. ¿Nadie supo nada de Él? ¿no se dejó conocer?
Ella se mantuvo alejada de todo. Aún cuando había sido Ella quien hizo todos los arreglos del funeral.
Lo hizo por esa historia de amor que los unió en diferentes momentos de sus vidas, que por cierto, nunca concordaron; y también por el dolor que se causaron el uno al otro. Su vida no era Él. La de Él no era Ella. Aún así siempre fueron partes inborrables e inamovibles de la vida del otro.
- Llegó el resultado de la autopsia - Le dijeron a ella.
Abrió el sobre y encontró tres páginas de testimonios asombrados de los médicos forenses que iban a ser leídas sin sentido en el altar. Establecían propuestas de presentar al caso como un único e investigarlo en un sinfin de modalidades.
CAUSA DE MUERTE: SOBERBIA Y ARROGANCIA.
Ella: murió de tristeza. No de dolor, ni de exceso de lágrimas. Sino porque no fue Ella quien lo mató.
